Potalmenor fue una de las pocas empresas rentables que supo perdurar en el tiempo junto a la mitad del Puerto Tomás Maestre previsto, Puertomenor. En el primer informe de viabilidad elaborado por la empresa consideraban que se podía autofinanciar con “una cuota de consumo de 31 pts/m3 para todos los usos y una cuota de servicio de 500 pts/mes en concepto de cuota de servicio sin incluir la tarifa de consumo individual».

Pese a todo, como veremos, un informe interno de 1968 colocaba a Potalmenor en una situación económica muy delicada a pesar de las inyecciones de dinero que el propio Tomás Maestre realizó, comprando 11.750 acciones de 1.000 pts./u., o Urbanizadora Hispano-Belga que adquirió 579 acciones de mismo valor nominal el mismo día: el 31 de enero de 1967.

El 31 de diciembre de 1971 vuelve a constar en los registros contables internos de la empresa la compra de 4.469 acciones de Potalmenor por Maestre (de la número 72.001 a la 76.469, ambas inclusive, de 10.000 pts/u. de valor nóminal) según escritura de ampliación de capital otorgada el 22 de diciembre de ese año ante el notario Miguel Cuevas.

Potalmenor había sido creada como “la entidad concesionaria del servicio de abastecimiento de aguas del territorio de La Manga del Mar Menor y sus aledaños” pero no lograba un adecuado equilibrio financiero debido al elevado coste de las obras de infraestructuras para la traída de agua. Esto obligó a la empresa a aumentar las cuotas en la reunión mantenida el 28 de junio de 1978 por la Junta General de Accionistas.

La subida entraría en vigor el 1 de septiembre próximo y suponía un incremento del 12,82% pasando de lass 19,50 pts/m3 a 22,00 pts/m3

Según su consejero delegado, José Luis Rubio, en la carta que mandó a todos los usuarios del servicio el 8 de julio esto se debía al encarecimiento de mano de obra y suministros reconociendo que la empresa se enfrentaba a una difícil problemática “derivada de las inversiones a afrontar en el horizonte de los próximos doce meses como consecuencia de la aceptación del ofrecimiento hecho por la Mancomunidad de Canales del Taibilla de una dotación de 14.000 m3 diarios a partir del entronque de nuestra red de suministro por el Norte en San Pedro del Pinatar, lo que supone una inversión aproximada de 50.000.000 pts. para acomodar nuestra red de transporte a dicho caudal”.

En un documento interno de Potalmenor con las previsiones de gastos para el decenio 1980-1990 («Datos sobre el abastecimiento de aguas en La Manga del Mar Menor») y entregado al Ministerio de Industria y Energía para que le autorizara la subida aparecen reflejados los elevados incrementos de gastos previstos. Por ejemplo, para Personal, de los 18.063.051 pesetas establecidas para cubrir en 1979 las necesidades de operarios, se prevé pasar a los 100.791.325 pesetas en 1990.

Esta subida del gasto les obliga a tener que incrementar el número de abonados de los 534 de 1979 a 1.523 en 1990.

De esta forma la empresa confía en poder pasar de los 494.000 pts. por ingresos de nuevas acometidas en 1979 (48) a los 6.536.209 pts. en 1990 (879).

Todo ello teniendo en cuenta que los pozos propios dejarán de suministrar agua en 1981 lo que supondrá un ahorro en gastos de depuración «…pues el agua procedente del trasvase Tajo – Segura -añade el informe- se entrega ya tratada con características garantizadas de potabilidad». La necesidad de este entronque aparece claramente reflejado en una anotación manuscrita en el citado informe, de autor desconocido, donde se señala que los tres pozos de la cantera de La Pacheca ya estaban «salinizados… …suministrados sus depósitos reguladores por agua adquirida de pozos próximos» hasta la recepción de agua del trasvase.

La compra del agua a terceros suponía pasar de un coste el primer año (1979) de 27.378.000 pts. a los 78.894.200 pts. en 1990.

Mapa realizado por Potalmenor para informar de la situación de las obras de conducción de agua desde los canales del Taibilla. / DLM

Sin embargo, Potalmenor no logró la autorización del aumento de tarifas por la Comisión Provincial de Precios hasta el 16 de mayo de 1981 donde se fijaba, para La Manga:

“Por abonado individual: 31 pts/ m3 con un consumo mínimo de 10m3/mes. Usos industriales y comerciales: 31 pts/ m3 con un consumo mínimo de 20m3/ mes Hoteles: 31 pts/m3 con un mínimo de 50 m3/mes”

El 16 de junio el Consejo de Administración de la empresa ratificó, por unanimidad, esos precios “…como único remedio para tratar de cortar las pérdidas cuantiosísimas que viene sufriendo la Compañía con el cuestionado suministro y evitar que pueda sobrevenir una situación de falencia, que desemboque en la interrupción del servicio”.

Según José Luis Rubio, la situación era crítica recordando a todos los asociados que para evitar el cierre de la empresa y no cortar el suministro de agua a La Manga, “…Ribenor S.A., Urmenor S.A., Parcemenor S.A. y Tomás Maestre Aznar han cubierto sus cuotas de desembolso total y anticipadamente… …[con lo que] Potalmenor está de todo punto imposibilitada de realizar cualquier anticipo al efecto, al haber llegado a una situación financiera límite por acumulación de pérdidas en el suministro consecuente a las dilaciones de los Ayuntamientos de Cartagena y San Javier en la resolución de los expedientes y el precio que se venía tarifando por dicho suministro”.

Rubio informa, además, del coste de la inversión realizada hasta ahora para la construcción del nuevo acueducto por el Norte de La Manga a partir del entronque con la conducción general de la Mancomunidad de Canales del Taibilla (trasvase Tajo-Segura): 105.820.186 pts.

Con este dinero se ha construido la estación de bombeo al sur de Veneziola, 12.700 metros de tubería de fibrocemento de diez atmósferas de presión desde San Pedro del Pinatar hasta el Molino de la Calcetera y 4.900 metros de tubería de acero sepultada bajo el lecho del canal de El Estacio hasta el Polígono O.

Pero quedaban aún dos fases: una que se encontraba en curso y la última en riesgo serio de no poder ejecutarse.

En curso se estaba realizando el tramo del Molino de la Calcetera, hasta la caseta de La Llana por la Mota de las Salinas (892 metros), y el tramo submarino de La Llana hasta el norte de Veneziola (1.400 metros).

El calendario de terminación de esta fase alcanza la segunda quincena de julio y con ella se cubrirá un caudal de 12.000m3/día, si se consiguieran los recursos necesarios para cubrir las certificaciones económicas que se libren… …y cuyo presupuesto alcanza la cifra de alrededor de 6.000.000 pts.

Tras esta fase quedaba por ejecutar la última hasta verano de 1982, desde el Polígono O hasta la caseta de bombeo de Calnegre, con un recorrido de 7.650 metros.

(Información obtenida del libro «La Manga del Mar Menor. Principales proyectos y estructura societaria», de este autor. Edlibrix 2018).

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