Los principales medios de comunicación nacionales compiten entre sí para lograr aportar la mayor información posible sobre lo que empieza a considerarse la peor catástrofe marítima sucedida en aguas españolas…

“…la horrible realidad ha superado á los más fundados temores, y el número de desgraciados que han hallado su tumba en el abismo del mar llega á quinientos.

Nuestros telegramas relatan las atroces escenas ocurridas en el naufragio, pero lo que no tiene disculpa ni perdón es que el capitán, que ha de ser siempre el último en abandonar el barco, haya salvado su existencia mientras han perecido ahogados los que, bajo su responsabilidad, debía conducir á salvamento. Es de esperar que, ya que no pueda remediarse la catástrofe, se haga justicia.

El paraje en que ha ocurrido el naufragio es conocidísimo de los marinos y está perfectamente marcado en todas las cartas.

El grupo de ‘Las Hormigas’, compuesto de varias islas é islotes, constituye unos bajos cercanos al cabo de Palos. Los escollos más próximos a éste son los llamados de los Pájaros y de la Testa; siguen los bajos del Piles, el Hormigón y la Hormiga Grande; éste es el mayor islote, se extiende más de un cable de SO á NE, con trece metros de elevación y tiene un faro de luz fija y blanca de 10 millas de alcance.

El vapor Sirio procedía de Barcelona, realizando un viaje costero para recoger emigrantes.

La catástrofe dícese que la originó el deseo del capitán de ahorrar carbón, viajando cerca de la costa y metiéndose en los bajos ‘Las Hormigas’.

A la madrugada se supo que habíanse salvado 500 náufragos. Los trescientos restantes han desaparecido. Han sido recogidos los cadáveres de dos niños y un niño de pecho vivo, ignorándose la suerte de los padres. La mayoría de los náufragos acampa en la plaza Cabo Palos, siendo socorridos por las autoridades y el vecindario. Las criaturitas que han quedado huérfanas han sido llevadas á la Casa Cuna.

Las autoridades que fueron á bordo de remolcadores, llegaron a Cabo Palos á la 1’30 de la madrugada, hallando á los pasajeros salvados casi desnudos y presa de horrible excitación nerviosa.

Refirieron que navegaban con mar tranquila cuando el vapor empezó a hundirse por la proa, dando después bruscos estremecimientos.

A los gritos de espanto, varios pescadores acercáronse con lanchas, á las que subíanse los náufragos, poniéndoles en peligro de zozobrar. Distinguiéronse en el salvamento el médico de La Unión, don Ponciano Maestre, y el ex alcalde don Jacinto Conesa. Entre las personas que acudieron, llevando socorros y víveres, figura el ex ministro señor Lacierva. El señor Conesa repartió todas sus ropas quedándose en pantalones y camisa.

En la isla Hormigas quedaron treinta náufragos, que fueron recogidos esta mañana. Según el vice-consulado de Italia, el vapor Sirio conducía 695 pasajeros y 127 tripulantes. Entre las víctimas figura la tiple Lola Millanés».   

Información recopilada de «De Cabo de Palos a La Manga del Mar Menor» (Segunda edición, Edlibrix 2016), de este autor.

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