Estructuras empresariales en la Naturaleza. Sibisemejanzas con los sistemas complejos estabilizados (y II)

2ª Parte_________________________________________Información es poder
Quizás pueda parecernos sorprendente la presencia de este “acto trinitario” en plena Naturaleza pero la división tripartita se convierte en una necesaria figura para entender la construcción cósmica.
Es el momento de sustituir una verdad subjetiva aceptada como cierta hasta ahora, la de que toda división simple de un objeto genera dos partes; por otra más ajustada al orden universal: toda división simple genera… tres partes.
Si cogemos un lápiz, por ejemplo, y lo partimos por la mitad no estamos generando solamente dos nuevos elementos independientes nacidos de la misma unidad sino tres: los dos extremos escindidos y un espacio/tiempo que los separa y confiere características propias en la medida en que ya no forman parte del Todo aunque procedan del mismo 1.
Es decir, una vez dividido el objeto (1) ya hay que constatar la presencia no solo de sus dos extremos sino, además, la presencia de una constante espacio/temporal sin la cual ambos extremos no tendrían características diferenciadoras.

1 ≠ ½ + ½ sino que 1 = ⅓ + ⅓ + ⅓

La Unidad, una vez “rota”, lo conforman tres elementos.
¿Es necesario, pues, este modelo interno en todo SC?
No necesariamente.
Cualquier SC puede “vivir” con otro constructo interno destinando grandes cantidades de su energía a soportar las contradicciones existentes entre él y su medioambiente aunque este último le esté continuamente poniendo en entredicho “la personalidad” que ha elegido para interactuar con el entorno.
Pero sí parece obvio que se hace necesario respetar el modelo orgánico de relación interna demostrado como útil en los sistemas ya ajustados para garantizar la supervivencia a largo plazo imitando, “a imagen y semejanza”, el modelo proporcional más óptimo hacia donde convergen todos los sistemas desde el Big Bang.
Ahora bien, en una empresa ¿dónde están Fa y Fe? Y lo que es más importante ¿cuál es el elemento sobre el que hay que estructurar el sistema?
Aparentemente podríamos pensar que Fa es siempre el núcleo de Dirección con todo el organigrama empresarial diseñado por él gracias al poder que tiene sobre el sistema.
Y que, el dinero, es lo que permite diseñar a la empresa.
Pero, técnicamente, no siempre es así.
El poder de controlar todo órgano no procede, como podría parecer, del grado de autoridad impuesto o sobrevenido sino del grado de información que controle. Y, por supuesto, todos conoceremos algún caso donde Dirección sea de todo menos Dirección.
Y seguro que también tendremos constancia de alguna empresa donde su potencial económico no le ha garantizado su correcta adaptación al mercado. Y al contrario: empresas con escasos recursos hábilmente integradas en su particular ecosistema.
Por lo tanto, y contradiciendo a Sáez-Vacas, yo me atrevo a decir que es la información, no el dinero, la sangre de la empresa.
La información precede al dinero. Igual que una orden del Sistema Nervioso precede a los movimientos corporales o el teléfono precede a la llegada de la ambulancia en un accidente de carretera.
A mayor información (tanto interna como externa), más poder y control sobre el sistema. A menor información más queda la empresa sujeta a imponderables.
Del azar al determinismo sistémico.
Y todos sabemos qué sucede cuando Dirección controla poca información: que la toma de decisiones pasan a otros órganos de forma tácita u oculta destrozando los objetivos previstos o, lo que es peor, se deja al azar o al destino.
Esto es lo que explica que la política esté plagadita de empresarios: tienen más información para sus negocios.
En Educación, cuando un grupo es “difícil” de controlar (o sea, la información no fluye adecuadamente para los objetivos propuestos) elaboramos un sociograma donde detectamos los líderes ocultos que manejan el tráfico de información en el grupo para integrarlos en clase.
Es decir, absorbemos hacia el núcleo director de la clase (Fa, representado en el profesor) al grupo “anti-sistema” (Fe).
Podríamos no integrarlo pero, en ese caso, tan sólo tendríamos dos alternativas: o dejar que Fe decida en nombre del grupo (digresión del sistema y dispersión de objetivos –anarquía-) o aplicar medidas disciplinarias que distorsionen y enrarezcan las relaciones intrasistemáticas (-dictadura-) generando más problemas de los que resuelve.
Pero, ¿existe, realmente, Fe en los organismos empresariales?
Evidentemente sí.
Porque elementos “anti-sistémicos” podemos querer o no verlos… pero existen también dentro de nuestra empresa. Es todo aquel dato, opuesto al ideario directivo, presente en la empresa de forma dispersa y muy peligrosa si se organiza al margen de Dirección.
Pero no nos asustemos, Fe’s también tenemos nosotros en nuestra mente como hemos dicho, es la información recibida que, sólo a través de la dialéctica que se produzca en nuestro cerebro, acaba siendo o no integrada por nuestra personalidad.
Lamentablemente, no todas las empresas saben qué hacer con este Fe interno aunque reconozcan su existencia. Ni siquiera saben cómo desactivarlo para evitar males mayores cuando va aumentando de tamaño hasta hacer peligrar el propio funcionamiento de la empresa.
Como pasa en las aulas, y pasa en el resto de sistemas óptimamente ajustados, hay que darles un “espacio vital”, dotarlos de figura jurídica propia dado que es información vital para el sistema.
Aceptada su existencia, su necesidad para la estabilidad orgánica del sistema y su inevitable convivencia ¿Qué hacemos?
Pues convertirlo en un ente autónomo, independiente y que sea capaz de contrarrestar las decisiones de Dirección (es, jugando a las metáforas, la oposición política, un electrón o el planeta Tierra).
Debe ser un órgano consultivo (aunque a veces no guste lo que se vaya a oír), discrecional pero sin capacidad de decisión y nutrido de los mejores y más críticos elementos internos que exista en la empresa y sin cuya información no es posible hacer lecturas globales de los problemas de adaptación que tenga la empresa con su entorno.
Vive en simbiosis con Fa, depende de él y ambos tienen el mismo objetivo: la supervivencia del sistema. No puede ser, por lo tanto, un elemento externo a él. Fe no es un enemigo, ni la información que ofrece “es la mala” sino que promueve la mejor continua del sistema desde dentro (dialéctica de la contradicción) para mejorar la adaptación de la empresa al medio.
• Objetivo del Fe: Mejorar el SC optimizándolo hasta lograr lo que todos los SC quieren: dar pequeños saltos cualitativos de adaptación al medio mediante el procesamiento de la mayor información posible para un mayor control de variables endógenas y exógenas (comunicación intra y extrasistemática).
• Método: El más aproximado al modelo es el caeteris paribus empresarial (estudio de situaciones modificando una variable y dejando el resto intactas o el what’s if, ¿Qué sucedería si…?). Su ambiente natural son los brain stormings donde todos participan en igualdad de condiciones para abordar problemáticas que traslada a la empresa fuera de su personal umbral de confort.
• Justificación económica: las correcciones progresivas sobre la estructura interna y los métodos de trabajo tratan de garantizar su rentabilidad a largo plazo suprimiendo errores y elementos ociosos (ejemplo: protocolos de seguridad modificados tras las investigaciones de accidentes de aviación).
• Temporalización: Puede parecer urgentemente necesario un Fe en situaciones difíciles donde existe una acumulación de contradicciones que impiden la operatividad de la empresa por inadaptación al entorno (situación en la que se encuentra Chicote en cada desastroso restaurante que entra, por ejemplo), pero el modelo debe funcionar a lo largo de la existencia del SC desactivando tensiones conforme vayan surgiendo para no llegar a “estados depresivos”.

[NOTA: La acumulación de contradicciones no debe sobrepasar nunca una masa crítica a partir del cual el sistema (empresa) deviene no operativa como sucede con las estructuras psicológicas (cuadros depresivos) o con las sociales (caos en el gobierno de una nación ante innumerables protestas ciudadanas).]

Cuando se sobrepasa esta masa crítica (Fe > Fa) los SC tienden a reestructurarse asumiendo Fe las funciones de Fa (“la oposición” gobernando,) o bien descomponiéndose en pequeños subsistemas (disolución molecular, por ejemplo, perdiendo sus propiedades de cohesión).
Cómo incardinar este modelo científico en vuestra empresa y cómo resolver los conflictos profesionales que puedan surgir durante su implantación para garantizar, no la máxima rentabilidad del negocio, sino su pervivencia a largo plazo es algo que forma parte ya del análisis concreto de cada caso.
Muchas gracias por la atención prestada.

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