De la Grecia clásica a Marte

Tenemos el defecto de departamentalizar la cultura occidental en países y en tiempos creyéndonos que cada uno somos distintos al vecino y para eso nos inventamos las banderitas y las identidades patrias y religiosas echando mano a principios de territorialidad comunes al resto de mamíferos y, por lo tanto, irracionales.

Pero la cultura occidental empezó hace cinco mil años en Mesopotamia con un mismo patrón de comportamiento inamovible desde entonces y que seguimos usando.

Desde que el modelo empezara a correrse (con perdón) por el Mediterráneo los principios de crecimiento occidental han sido: ocupación sangrienta de un territorio, aniquilación de los autóctonos y depredación de los recursos naturales de cada zona en beneficio de una polis dotada de capacidad militar para imponer a la fuerza sus objetivos, llámese Grecia, Roma o los imperios occidentales que le siguieron (español, inglés…).

Para ello, ya en aquella remota época, se sentaron las bases de un modelo de depredación basado en la explotación de los humanos no identificados como “nuestros” (esclavitud antes, explotación laboral ahora) y concentración de las riquezas de los territorios conquistados en las polis organizadas como verdaderos centros directores.

El problema es que el planeta se ha agotado. Ya no hay espacios para seguir manteniendo un crecimiento vírico sobre nuevos territorios.

Los griegos ya vivieron una situación parecida. Para salvar la eunomia (buen orden) de las polis se vieron obligados a colonizar el Mediterráneo. Isócrates lo dejó claro: “…los colonos se salvaron a sí mismos y a los que se quedaron” (Panegírico, 36)

Y Teognis de Mégara decía: “…el orden ha quedado destruido y no hay reparto equitativo, pues son los mercaderos los que mandan ¿quién será capaz de soportar semejante espectáculo?” (Elegías, versos 54 y ss).

En la actualidad tan solo unos pocos saben que imitar el modelo colonizador vírico es la única forma de salvar a Occidente del desastre aunque para ello nos tengamos que largar del planeta.

Y no estoy hablando de nuestros mediocres políticos y empresarios con una limitada visión del liderazgo de grupo y escaso interés por la Humanidad.

Me refiero a aquellos que ya están poniendo en marcha proyectos de colonización en Marte y gastándose ingentes cantidades de dinero en una idea que para muchos es descabellada, como pudo serla hace milenios para la gente cuando unos locos decidieron crear colonias más allá de las fronteras naturales de su país.

Quizás el más conocido por nosotros es Elon Musk (EEUU) pero China y la India ya han puesto en marcha sus propios programas de colonización marciana. Son países con proyectos futuros que imitan patrones de comportamiento ya conocidos en la Historia.

Son los verdaderos países que van a liderar la Humanidad, El resto seremos segundones viendo cómo otros diseñan hasta nuestro propio futuro.

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