Accidentes de aviación en La Manga y Cabo de Palos (II)

La aviación también ha protagonizado entrañables escenas entre vecinos y veraneantes de Cabo de Palos. Quizás el año más espectacular fue 1925 cuando se celebró, el viernes 28 de agosto, una de los primeros festivales aéreos de España en la mismísima playa de Levante:

“Anteayer ha sido un día grato para la colonia veraniega de estas playas. Unos simpáticos aviadores del aeródromo militar de Los Alcázares han tenido la gentileza de distinguirnos con la fiesta de unas proezas aeronáuticas, tan intrépidas como interesantes, que nuestro público de esta deliciosa costa mediterránea, ha presenciado con deleite y entusiasmo.

En las primeras horas de la mañana un hidroplano de la escuela de tiro de Los Alcázares, reconcentró en la playa de levante a una gran parte de la colonia veraniega, que aplaudía con frenesí los vuelos admirables, ricos de valentía, de habilidad y de arte, que realizaban, sobre el mar dormido y claro de esta mañana, unos expertos aviadores.

Luego de transcurrir un delicioso tiempo del atrayente espectáculo, amerizaron los aviadores, siendo conducidos inmediatamente a la playa. Eran estos, los capitanes señores Malendreras y Arizón y el señor Marchenko, que fueron recibidos por una comisión de veraneantes, al frente de la cual se halla el señor gobernador civil de la provincia don Arturo Salgado Biempica. Los intrépidos profesores del aeródromo de Los Alcázares fueron muy elogiados y felicitados por el inmenso público que llevaba la playa.

A las dos de la tarde fueron agasajados con una espléndida comida los aviadores señores Melendreras, Arizón y Marchenko. Tuvo lugar ésta en las amplias terrazas del faro, y era formada la presidencia de la misma por el gobernador don Arturo Salgado y por los señores don Arturo Gómez, don Juan Nepomuceno Domínguez, don Antonio Pérez Martínez, don Fulgencio Gómez Ros, don Manuel López Gálvez, don Francisco Ros Manzanares, don Francisco Salmerón Albaladejo y don Antonio Ros Sáez.

A la hora del champaña, ofreció el banquete don Antonio Ros, quien tuvo frases de encomio para los oficiales festejados y para nuestra primera autoridad provincial, de la cual recabó la concesión de una escuela nacional para el vecindario de Cabo de Palos. El capitán Arizón agradeció el homenaje, en nombre propio y de sus compañeros, y, en párrafos inspiradísimos, plenos de sinceridad y delicadeza, cantó un elevado himno a la aeronáutica militar, tan interesante y tan sufrida en las campañas africanas.

Elogió la figura relevante de nuestro gobernador civil y tuvo palabras de sentida gratitud para la colonia veranista de Cabo de Palos.

En medio de una nutridísima salva de aplausos, hizo el resumen don Arturo Salgado Biempica. Expresó el cariño que le inspira la provincia murciana, de la cual se considera como nacido ya; ensalzó la labor meritísima que los aviadores militares desarrollan en el aeródromo de Los Alcázares, y terminó con frases de simpatía para los veraneantes de Cabo de Palos y para el pueblo en general, al cual prometió prestar toda su influencia para conseguir su más cuidadosa urbanización y la concesión de una escuela nacional, mejora esta última en que pensó desde el primer instante que pisara tierras de esta orilla mediterránea.

Se sentó también a la mesa, el ser servido el café, el ilustre exministro Excmo. Sr. D. José Maestre. Ya caída la tarde, y llena de nuevo la playa de público ávido, los señores Melendreras, Arizón y Marchenko, realizaron bonitos y meritorios ejercicios de vuelos sobre Cabo de Palos, regresando después a Los Alcázares.”

A las nueve de la noche se recibía en la estación radiotelegráfica de Cabo de Palos el siguiente despacho desde Los Alcázares:

“Jefe Radio Militar a Gobernador civil. Cabo de Palos. Saludamos cariñosamente a buenos amigos que tan agradable nos han hecho pasar el día.- Arizón, Melendreras.-“

El Graff Zeppelin sobrevuela Cabo de Palos

Y el domingo 30 de agosto de 1931 los vecinos y veraneantes de Cabo de palos pudieron disfrutar de otro tipo de artefacto aéreo:

“En las primeras horas de la mañana se recibieron comunicaciones inalámbricas directas procedentes del dirigible ‘Graff Zeppelin’, en las cuales se informa que la nave aérea gigante llegó a las costas del Mediterráneo a las cuatro y media de la madrugada, que a las nueve de la mañana voló sobre el grupo de islas Menorca, del archipiélago de las Baleares y que a las once de la mañana –hora del último radio referido- volaba el Graff Zeppelin sobre el Cabo de Palos. Las referidas comunicaciones del zeppelin dicen que hasta allí el vuelo ha ido realizándose con toda felicidad”.

Ya en plena Guerra Civil los accidentes aéreos volvieron a frecuentar la zona por motivos evidentes. El martes 29 de junio de 1937 se pudo presenciar un duro combate aéreo entre un avión “rojo”, con base en Los Alcázares, y un bimotor alemán:

“Al mediodía de hoy un aparato nuestro de la base de Los Alcázares que prestaba servicio en la costa, fue atacado al Nordeste de Cabo de Palos, por un gran bimotor alemán con el que entabló combate. Durante el combate, el ‘Dornier’ se incendió. El buque inglés ‘Nelson’ recogió a los cuatro tripulantes del ‘Dornier’ y los condujo a Cartagena, en cuyo hospital ingresaron cuando uno de ellos era ya cadáver.”

Y el 15 de octubre se daba cuenta de otro combate aéreo…

“…tenemos noticias de que a cuarenta millas al este del Cabo de Palos un avión republicano ha derribado a uno faccioso, que cayó en el mar, precisamente entre dos barcas de pesca de la matrícula de Santa Pola.”

Al parecer el avión formaba parte del grupo de aviones fascistas que bombardearon Cartagena ese día lanzando “más de cuarenta bombas explosivas e incendiarias” sobre la ciudad.

La Secretaría del Estado Mayor Mixto del Gobierno republicano anunciaría, el 14 de febrero de 1939, el derribo de un nuevo avión en Cabo de Palos:

“Escuadrillas enemigas procedentes de la base de Mallorca bombardearon durante la jornada de hoy las poblaciones de Alicante y Cartagena originando desperfectos de escasa consideración. A las 11’20 cinco aparatos ‘Savoia 81’ [fueron] perseguidos por la caza leal, huyeron hacia el Este cesando la alarma a las 11’40.

A las 15 horas, un ‘Heinkel’ fue sorprendido por nuestros cazas a la altura de Cabo de Palos, ametrallándole tan eficazmente que consiguieron abatirlo, regresando los nuestros sin novedad.”

¿Quieres leer la 3ª parte de este artículo? Aquí tienes Accidentes de aviación en La Manga y Cabo de Palos (y III)

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